El Gobierno de Aragón ha concedido el Premio Personas Mayores al Compromiso Social a María Dolores Agustín Sancho, conocida cariñosamente como Lola, por su trayectoria ejemplar como voluntaria del Hospital San Juan de Dios de Zaragoza.
Lola llegó al hospital en 1968, y desde entonces ha sido mucho más que una trabajadora o una voluntaria: ha sido una presencia constante de ternura, servicio y hospitalidad. A sus 77 años, continúa acudiendo cada semana para acompañar a pacientes y mayores con su sonrisa, su escucha y su tiempo, ofreciendo un ejemplo vivo de los valores de San Juan de Dios.
El galardón, entregado con motivo del Día Internacional de las Personas Mayores, reconoce a aquellas personas que han contribuido de manera significativa al bienestar de los demás y al fortalecimiento del tejido social. En el caso de Lola, este reconocimiento pone en valor toda una vida dedicada al cuidado y la compañía de quienes más lo necesitan.
“Lola representa la esencia del voluntariado y de la hospitalidad. Su manera de estar, su delicadeza y su constancia son un testimonio de lo que significa acompañar con amor y dignidad”, destaca Berta Sáez, directora gerente del Hospital San Juan de Dios de Zaragoza.
Durante décadas, Lola ha acompañado a miles de pacientes en sus estancias hospitalarias, especialmente en unidades de larga duración y en cuidados paliativos, donde su cercanía y su serenidad han sido un verdadero consuelo para pacientes y familias.
Su compromiso forma parte de la gran red de voluntariado del hospital, que cuenta con más de 14 programas activos y miles de horas de acompañamiento al año, orientados a ofrecer no solo atención, sino también presencia, escucha y humanidad.
El Premio Personas Mayores al Compromiso Social supone un reconocimiento no solo a Lola, sino también a todas las personas voluntarias que forman parte de San Juan de Dios, recordando que la hospitalidad se construye con gestos sencillos y constantes, con tiempo compartido y con cariño ofrecido sin esperar nada a cambio.
Desde el Hospital San Juan de Dios queremos expresar nuestro más profundo agradecimiento y orgullo por contar con personas como Lola, que convierten la hospitalidad en una forma de vida.








