El doctor José Luis Bonafonte, responsable del área de Geriatría del Hospital San Juan de Dios de Zaragoza, alerta sobre los riesgos de las olas de calor en personas mayores y pacientes con enfermedades crónicas.
Con la llegada de las altas temperaturas, se incrementa el riesgo de sufrir golpes de calor y cuadros de deshidratación, especialmente en personas mayores o con patologías crónicas. “En estas épocas de tanto calor, el riesgo para los pacientes ancianos y para los pacientes con patología crónica es muy elevado”, explica el Dr. José Luis Bonafonte, responsable del área de Geriatría.
Desde el hospital recuerdan que hay señales que pueden alertar sobre una posible deshidratación: “Disminución del nivel de consciencia, somnolencia, empeoramiento del estado general o sequedad de mucosas son situaciones que deben ponernos en alerta”.
Para prevenir complicaciones, es fundamental una correcta hidratación: “Es importante beber entre seis y ocho vasos de agua al día. Este líquido puede ser complementado con zumos, sopas frías u otras bebidas que se puedan consumir en casa”, añade el Dr. Bonafonte.
Además, se recomienda evitar bebidas con cafeína o alcohol y reducir la exposición al sol durante las horas centrales del día, especialmente entre las 12 y las 18 horas. “Son los momentos del día en los que hace más calor, y hay que tener especial cuidado”, señala el especialista.
Desde el Hospital San Juan de Dios de Zaragoza se insiste en la importancia del cuidado integral, también en casa, con especial atención a las personas más vulnerables durante los meses de verano.








