La Dra. Carmen Sebastià, residente de primer año en Geriatría del Hospital San Juan de Dios de Zaragoza, ofrece pautas sencillas y efectivas para mantener una nutrición adecuada durante los meses de más calor.
El verano trae consigo un aumento del metabolismo basal, somnolencia y pérdida de apetito, lo que puede afectar especialmente a las personas mayores, haciéndolas más vulnerables a la desnutrición y la deshidratación. “En esta época, cuidar la alimentación es clave para preservar la salud, sobre todo en los pacientes más frágiles”, explica la Dra. Sebastià.
Desde el hospital se recomienda optar por una dieta ligera y saludable, basada en:
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Comidas pequeñas y frecuentes, evitando platos copiosos.
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Alimentos frescos y ricos en agua, como frutas y verduras de temporada.
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Proteínas suaves, como pescado o carne blanca.
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Grasas saludables, como el aceite de oliva y el aguacate.
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Control del consumo de sal, que puede favorecer la retención de líquidos e hipertensión.
Además, se recuerda la importancia de promover la hidratación en las personas mayores, incluso aunque no manifiesten sensación de sed.
Desde el Hospital San Juan de Dios de Zaragoza, reforzamos el mensaje de cuidado integral y la necesidad de mantener hábitos saludables también en casa, acompañando a las personas más vulnerables durante los meses de calor.
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